Son las tres de la madrugada. Una madre te llama: le duele mucho, tiene el pezón agrietado y el bebé llora porque no se agarra.
Tú te sabes la definición: "el agarre eficaz requiere una amplia apertura bucal con eversión de los labios". Pero en ese momento la frase no te dice qué mirar ni qué cambiar.
El problema no eres tú. Es que te lo han explicado con párrafos, cuando la lactancia se entiende viéndola.


















